sábado, 21 de julio de 2018

Resumen de Derecho Romano

Fases históricas del Derecho romano

Monarquía (753 a.C. - 510 a.C.), República (510 a.C. - 27 a.C.), Principado (27 a.C. - 284), Imperio (284 – 305). En el 326 se traslada la corte a Constantinopla, reinando Justiniano del 527 al 565.

- El pretor

Creada en el 377 a.C. para descargar al cónsul de la tarea de administrar justicia. Primeramente reservada a los patricios, treinta años más tarde acceden los plebeyos. Al principio solo había uno pero en el 242 a.C. se amplió el número a dos (el primero administraba justicia entre ciudadanos romanos, el pretor urbanus, y el segundo entre ciudadanos romanos y extranjeros, el pretor peregrinus). Más adelante se crearon cuatro más, enviados como gobernadores a las provincias. Silas eleva el número a ocho. El pretor tenía imperium pero menos que el cónsul, simbolizándose con seis lictores por los doce del cónsul.

- Medidas pretorias más importantes

A través de las missiones in possessionem el pretor otorgaba a determinadas personas unas determinadas posesiones; la in integrum restitutio cumplía una ficción jurídica en la que el pretor daba por no sucedidos unos hechos que se habían dado para solucionar situaciones con las que no podía el Ius civile; el pretor concede acciones para ser parte legitimada en un juicio, permitiéndose al demandado defender de una acción empezada contra él; mediante las stipulationes praetorae el pretor obligaba a dar estipulaciones o promesas con consecuencias jurídicas en caso de no cumplimiento; emanaban del pretor los interdictos, que eran normas o prohibiciones que los particulares debían cumplir forzosamente.

- El censor

Magistratura menor creada en el 443 a.C., sin imperium, con el fin de redactar los censos con fines militares en Roma. Se elegían dos censores cada cinco años. Este cargo disfrutaba de altos honores y prerrogativas. Era función del censor en primer lugar determinar la clase y tribu de cada ciudadano romano y en segundo lugar redactar la lista de senadores, pudiendo excluir de ella a quien considerasen indignos. Eran considerados los guardianes de la moral y a través de la nota censoria podían hundir públicamente al hombre más considerado de Roma, siendo estas decisiones inapelables.

- El tribuno de la plebe

Creada a principios del siglo V a.C. para combatir el abuso de imperium de los magistrados y representar a los plebeyos. Fueron cinco y posteriormente diez, eran elegidos anualmente por la plebe y no tenían imperium ni potestas pero si un derecho de veto ante cualquier magistrado. Al ser considerados sacrosantos no se les podía dañar y no estaban sometidos a la coacción de los que tenían imperium. Podían presentar proyectos de ley en los concilia plebis y perseguir a los criminales en los comicia centuriata. Terminó degenerando en un cargo de jóvenes que querían realizar carrera política y en instrumento de la aristocracia.

- Funciones del senado en época republicana

El senado decidía sobre la admisión de nuevos cultos religiosos y también prohibía aquellos cultos inadmisibles; decidía sobre la exclusión de extranjeros no deseables; decidía sobre las reclamaciones que hicieran las ciudades sometidas y aliadas; decidía sobre ámbito financiero, recaudación de impuestos y hacienda pública; tenían poder de decisión sobre política exterior; designaban comisarios que iban con el jefe del ejército en las campañas militares; decidían sobre las recompensas que debían darse o no a los generales y soldados; concluían tratados de paz; asignaban las provincias a cada magistrado; tenían poder de decisión si querían prorrogar las funciones a determinados magistrados.

Leer: https://www.derechoromano.es/p/resumen-derecho-romano.html


jueves, 19 de abril de 2018

Políticos y gobernantes: Insensibilidad e incongruencia

Por: Oscar A. Heredia Vargas

El síndrome de Pilatos ha recorrido los siglos y contaminado a algunos gobernantes y políticos. Es mucho más fácil esconderse detrás de un discurso elocuente que asumir con honestidad sus hechos y sus responsabilidades sociales. El síndrome de Pilatos se caracteriza por la omisión, disimulo, negación del derecho, del dolor y de la historia de los demás” (A. Cury, 2006).

En los países democráticos, los gobernantes y los liderazgos políticos deben buscar el bien común -“su objetivo es la representación de los intereses de la ciudadanía-. Heifetz define que “los lideres movilizan a la gente para que enfrente sus problemas”. Nuestra realidad nos muestra lo contrario, gobernantes y políticos, hoy, movilizan a la gente para beneficio partidario, propio e ideológico y para beneficiar a los grupos de interés.

Los últimos acontecimientos -censura, represión y persecución o inseguridad, crimen y dolor o refugiados, presos y muertos o hambre, miseria y desaliento- nos impulsan a pensar que nuestros gobernantes y políticos se olvidaron del rol o papel que deben jugar. Dejar que personas con necesidades de salud, de alimento, de educación, de justicia y de seguridad no puedan tener esos satisfactores, es insensibilidad e incongruencia ideológica. ¿Acaso su tarea principal no es apoyar a las personas que se encuentren en condiciones de desamparo?

Ninguno podríamos negar que la sociedad, hoy, vive una crisis de líderes, dicha crisis es como una devaluación de valores -“utilitaristas, pragmáticos, clientelares, antidemocráticos, indiferentes en contra posición de la solidaridad, la justicia, la equidad, la libertad y el bien común cuya filosofía inducen y reafirman la dignidad del ser humano”-.

Las actitudes y los comportamientos de los gobernantes y de los líderes políticos que tuvieron y tienen la oportunidad de ejercer el poder, a lo largo de la historia de nuestros países, nos demostraron y nos demuestran en mayor y menor magnitud la inconsciencia en su actuar. Los que renegaron, repudiaron y lamentaron en todos “los idiomas” las injusticias cometidas a nombre de ideologías rebasadas por los hechos y actos realizados por personas en el poder, son ahora confrontados con su mismo discurso.

Ante la crisis de valores y líderes, Siliceo nos propone “crear una nueva cultura -“cultura humanizante”- que haga germinar la Biofilia (amor a la vida) que luche contra quienes desunan, desintegren, devalúen y asfixien de manera paulatina el amor por el prójimo”. Significa luchar contra quienes nos ofrecen la cárcel física -personas presas por solidarias y consecuentes- y peor aún contra quienes nos quieren enclavar en nuestra propia cárcel mental para que estemos incapacitados de expresar nuestros ideales y nuestros pensamientos para convertirnos en humanos sin “ciudadanía democrática”.

Vencer, el colectivismo clientelar, “la paranoia del materialismo no inteligente, el individualismo mezquino, el pragmatismo irracional” y el usufructo incorrecto del poder, apoyados en el “altruismo de la inteligencia” -la solidaridad, la cooperación social y la preocupación del dolor de los demás-.

No, a la insensibilidad y a la incongruencia. No, a Pilatos.

(*) Docente Emérito UMSA

jueves, 5 de abril de 2018

Injuria desde el lado jurídico

De la lectura del art. 287 del CP, se estima, en una interpretación literal que en su estructuración, no se exige un determinado móvil especial por parte del sujeto activo como elemento configurador de la conducta tachada de injuriosa; de lo que el dolo se constituye entonces, cual impone el art. 13 quater del CP, el elemento subjetivo que lo compone. Bajo esa comprensión el hecho injurioso es atribuible a quién obra para agredir la honra o el crédito ajeno del sujeto pasivo, sabiendo que con su acción ha de atacarlo o conociendo la posibilidad de esa ofensa, llenando de tal cuenta los requisitos del dolo en la configuración del tipo penal de injuria, en armonía con el concepto otorgado por el art. 14 también del CP.

La inferencia de la existencia del dolo en el análisis de la conducta injuriosa, emerge de la intención que se expresa en forma inteligible, que no preste lugar a dubitaciones sobre el actuar del agente, desplegada en el mundo material y capaz de ser percibida sensorialmente, y dirigida finalmente a lesionar la dignidad o el decoro del sujeto pasivo.

Esta Sala comprende que se configura el delito de Injuria cuando el bien jurídico protegido es atacado a través de expresiones en absoluto ofensivas, entendiendo como tales las que sean:

a) Oprobiosas, según el contexto y medio expresados;

b) Impertinentes o innecesarias para expresar opiniones, tengan o no relación con lo manifestado; y,

c) Peyorativas en su significado gramatical y semántico, no susceptible de ambigüedad, tomando en cuenta las circunstancias del contexto en que fueron lanzadas situaciones concurrentes, anteriores y simultáneas a la manifestación.

El tipo subjetivo en el delito de Injuria, como ya se dijo anteriormente, es el dolo, constituido por la conciencia y la voluntad de injuriar, para identificar el mismo es preciso, además de contar con la manifestación material y percibida de la ofensa a partir de la presencia de los puntos identificados en el párrafo anterior; tomarse en cuenta:

i) Las relaciones particulares entre sujeto activo y pasivo;

ii) El grado de reflexión por parte del sujeto activo; es decir, el cálculo y meditación con las que las ofensas son lanzadas, implicando ello la desestimación de una imprecación en un momento de ofuscación; y,

iii) La temeridad de la acción, entendida como la circunstancia material de espacio y tiempo en que son lanzadas las ofensas.

Es de relieve identificar que el dolo se configura, en la voluntad manifiesta de realizar una conducta que se conoce que, en función de su contenido y las circunstancias en que se emite, es capaz de lesionar de forma grave la dignidad o decoro del sujeto pasivo, entendiendo ello como la reputación y/o autoestima del mismo.

Anc Consultores

martes, 20 de febrero de 2018

Fiscalía procesa denuncia de Franz Pari


La Fiscalía de Distrito de La Paz procesará la denuncia realizada por Juan Pari que, mediante una acción penal, advirtió ser víctima de estafa y extorsión por parte de uno de los investigadores asignados al caso del desfalco millonario al Banco Unión, Erlan Almanza.

"La denuncia de Pari está en la Unidad de Análisis, se está procesando y veremos el resultado de la misma. Nosotros tenemos una política institucional de lucha contra la corrupción", aseveró el titular del Ministerio Público, Edwin Blanco. De acuerdo con la versión del exfuncionario de la entidad financiera, supuestamente entregó 25.000 dólares y terrenos al mencionado investigador, que en las últimas horas también dijo estar abierto a someterse a cualquier indagación.

"Tengo entendido que el fiscal Almanza dijo estar dispuesto a someterse a cualquier investigación, pues no teme nada. Asegura no haber realizado ningún acto de corrupción", explicó Blanco en conferencia de prensa.

Consultado sobre si se determinará apartar a Almanza del caso, el fiscal de Distrito dijo: "No vamos a actuar a mero chisme, con meras suposiciones", por lo que se esperará las conclusiones a las que arribe la Unidad de Análisis.

Dentro de su denuncia penal, Pari sostiene que en el momento de su aprehensión en septiembre de 2017, mientras estaba en celdas judiciales de La Paz, los hermanos Juan Carlos y William Gott prometieron resolver su situación jurídica pagando al fiscal del caso, Erlán Almanza.

El Alteño

domingo, 28 de enero de 2018

viernes, 26 de enero de 2018

Pacto de San José de Costa Rica no permite reelección indefinida de Jefes de Estado

El presidente del Instituto del Derecho Internacional y Relaciones Internacionales del Perú, Miguel Ángel Rodríguez Mackay, afirmó que el Pacto de San José de Costa Rica, no permite la reelección indefinida como un derecho humano de los Jefes de Estado, porque se contrapone al derecho del otro de elegir y ser elegido.

El experto fue entrevistado por la Red Erbol, a apropósito de la insistencia del Movimiento Al Socialismo (MAS) que busca la reelección del presidente Evo Morales.

Posición. Dijo que cuando se menciona la Convención de Derechos Humanos y el Pacto de San José de Costa Rica, se refiere a uno de los mayores instrumentos jurídicos panamericanos y la Carta Constitutiva de la propia Organización de Estados Americanos (OEA) que es el cuerpo visceral de esta parte del planeta.

Observó sin embargo que en América Latina el caudillismo ha penetrado en el poder político, utilizando la norma jurídica como pertrecho y de manera antojadiza para quedarse en el poder.

Semejanza. La explicación de Miguel Ángel Rodríguez coincide con la del ex vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas, quien días atrás señalaba que la reelección de Morales estaría limitada con una jurisprudencia internacional como el caso del expresidente de Guatemala Efraín Ríos Montt, quien buscaba su tercer reelección y se le impidió.

El Día


jueves, 11 de enero de 2018

Abogados critican siete artículos del Código Penal


La Paz, enero.- En un breve, pero significativo análisis, el abogado constitucionalista, William Bascopé, y la abogada penalista, Moira Sandoval, coincidieron en que el nuevo Código del Sistema Penal es una norma que restringe las garantías y derechos de los ciudadanos bolivianos por una serie de irregularidades manifiestas en varios artículos de su contenido.

Ambos especialistas señalaron que esta norma, promulgada el pasado 14 de diciembre, responde al denominado “derecho penal del enemigo”, una doctrina penal acuñada por el jurista alemán Gunther Jakobs en 1985, la cual no castiga a un sospechoso por un hecho delictivo cometido, sino por considerarlo peligroso.

Bascopé: “El Código Penal protege al poder político”

En entrevista con ANF, el constitucionalista observó al menos siete artículos del Código Penal, los cuales desde su análisis son anticonstitucionales y presentan incongruencias, mala redacción, falta de especificidad e incluso mala intención.

“Lo que hace este nuevo Código Penal es proteger al poder político y al Estado, anteponiéndose a los derechos del ciudadano. Es totalmente contrario a la Constitución y atropellador de las garantías constitucionales y derechos del ciudadano”, manifestó el constitucionalista.

El primer artículo observado por Bascopé fue el 137, referente al homicidio culposo con medio de transporte, ya que existiría una “deficitaria relación con el numeral III de dicho artículo, el cual sancionaría no solo al chofer que cometa un accidente de tránsito, sino también al dueño del motorizado. Ambos agravan su situación si su culpa es temeraria, algo que también es criticado por Bascopé porque se mezclan conceptos como la culpa y el dolo.

“¿Como un dueño de un medio de transporte no va a llevar intencionalmente al mecánico con la intención de matar? Esto es inconcebible. El nuevo Código Penal está queriendo penalizar hasta al dueño. Es incongruente mezclar la culpa con la temeridad (…) Es decir un chofer no sale a conducir con la intención de matar, lo que puede pasar es un accidente porque él sabía que podía pasar, pero no lo hace con intención”, dijo.

Otro artículo que ha cobrado una negativa popularidad es el 205 que tiene que ver con la mala práctica profesional y que ha puesto al sector médico en emergencia ante una posible “criminalización de su profesión”. Para Bascopé es un artículo que no es específico para la actividad médica y que por ello involucra a todas las profesiones.

“Lo sensato era que diga para la actividad medica y se cerraba para la praxis médica. Al no decir médicos ya han abierto la posibilidad de interpretación para todos los oficios. Es más hablan de la inhabilitación, pero ¿De qué? ¿De su licencia, titulo o cargo de trabajo? El código no especifica que se va a inhabilitar”, indicó.

Además, Bascopé señaló que también se trata de un artículo inconstitucional debido a que cualquiera que incurra esta falta perderá su fuente laboral, algo que contradictorio a la Constitución que garantiza y protege el derecho al trabajo. A ello se suma que el artículo 117 de la carta magna señala que nadie puede ser sancionado dos veces por un mismo delito, sin embargo, esto se daría en el 205.

“Con esto no se quiere decir que no se debe castigar la negligencia médica, sino lo contrario, pero hagámoslo con una buena redacción técnica que guarde el concepto de culpa y que sea la redacción precisa para el oficio médico y no abrir tan abiertamente esto y criminalizar la labor médica o la actividad de los ciudadanos”, indicó.

En cuanto al artículo 209, referido a la obstaculización del ejercicio de derechos políticos, Bascopé dijo que se trata de un “tema aberrante”, debido a que todos los ciudadanos y ciudadanas que se dedican a la política realizan varias acciones en cumplimiento de sus ejercicios políticos.

“Esto inclusive va a las redes sociales porque si uno pone en su Twitter o Facebook su apoyo al Gobierno o su reproche, algo que pasó en las Elecciones Judiciales en el que se llamó al voto nulo, podrá ser denunciado por el Estado u otro ciudadano”, dijo.

Bascopé relacionó este último artículo con el 245, que penaliza la manipulación informática. Según el constitucionalista, los internautas de las redes sociales son objetos de control y pasibles a sanción, con lo que se va en contra de la libertad de expresión.

“Con esto le damos la razón al Gobierno para sancionar en el caso Zapata por ejemplo. El Gobierno atribuye la derrota del 21F a la propagación de una supuesta mentira difundida a través de las redes sociales sobre un hijo falso de Evo Morales. Si mantiene esta redacción todo aquel que saque una propaganda por redes sociales va a ser penalizado”, aseguró.

Sandoval: “Este Código presume la culpabilidad”

Para la penalista Sandoval con el actual Código Penal “se cancelan muchas garantías, derechos y principios constitucionales” y va dirigida a un determinado grupo humano o población civil, el cual es catalogado de ante mano como “un enemigo que en el futuro va a cometer un delito; anticipándose o imaginando que va a cometer un delito, sin que lo haya cometido”.

Según la especialista, una de las principales divergencias entre el nuevo Código y el anterior, es que el primero ha insertado nuevos delitos que “no han sido dirigidos a delincuentes, sino a los ciudadanos que ejercen alguna profesión”, esto en referencia del artículo 205.

“También se juzga a los ciudadanos que salgan a protestar, eso es el articulo 293 y 294 sobre sedición y atribuirse los derechos del pueblo. Esos delitos no figuraban en la doctrina penal porque los códigos penales del país son garantistas, es decir, que de entrada garantizan la presunción de inocencia. Con este nuevo Código se tiene la premisa de que se presume la culpabilidad de los acusados”, señaló Sandoval en entrevista con Televisión Universitaria.

Según la especialista, este tema tiene directa relación con el ya mencionado “derecho penal del enemigo”, por lo que el nuevo Código Penal “de manera subliminal introduce la idea de que los ciudadanos que ejercen alguna profesión son potencialmente los enemigos porque los artículos 209, (obstaculización del ejercicio de derechos políticos), 293 (sedición), 294 (atribución de los derechos del pueblo) y el 205 (práctica profesional), establecen que éstos estuvieran a punto de cometer un delito”.

Hablando específicamente del 209, Sandoval señaló que se trata de un artículo que restringe los derechos políticos de la ciudadanía, las cuales están garantizadas en la Constitución a través del ejercicio político plural.

“Toda la campaña que la gente haga diciendo voten nulo o voten blanco o no voten, por ejemplo, ahora estaría penalizada. Esto va dirigido a toda la ciudadanía porque todos somos potencialmente criminales por querer votar como nos dé la gana (…) Ejercer un ejercicio político o un voto en el sentido que uno quiere, ahora será un delito para toda la ciudadanía”, dijo.

La penalista explicó que el voto secreto es un derecho y no es una obligación mantenerlo en secreto, por lo que si uno decide hacer público su decisión por quién votará eso no debe ser interpretado como hacer campaña.

“Eso es ejercer plenamente los derechos políticos, derechos consagrados en la Constitución mediante la libertad de asociación que permite organizarse partidos políticos”, añadió.

En cuanto a los artículos 293 (sedición) y 294 (atribución de los derechos del pueblo), Sandoval señaló que son los más controvertidos por su contenido.

“Si nosotros en una marcha pacífica, sin desconocer al gobierno legalmente constituido, pedimos la destitución de un funcionario, eso no es sedición. Sedición es levantarse en armas para sacar a un gobierno, pero acá sedición es hacer lo que ya se hizo, es decir, pedir la renuncia de la ministra de salud es estar bajo el delito de sedición”, explicó.

Según Sandoval, la sanción recaerá sobre cualquier ciudadano que pida la renuncia de una autoridad, algo que emulará la figura penal por la que varios opositores al régimen de Nicolás Maduro permanecieron en la cárcel en Venezuela.

“Es el mismo artículo (de Venezuela) y es idéntico, no le han cambiado ninguna coma a este artículo de sedición”, indicó.

Respecto al 294, la especialista señaló que se trata de un artículo “vago y que no debería existir”, debido a su incongruencia que sanciona al pueblo en sí.

“El pueblo siempre se representa a sí mismo, pero ya está penalizado. Este u tipo penal muy vago porque no debería existir. Parece un desglose del artículo de sedición, porque sedición es atribuirse los derechos del pueblo para deponer a una autoridad con ese fin”, agregó.

ANF

lunes, 8 de enero de 2018

Activista jurídico analiza 137, 205, 293 y 294 del nuevo sistema del código penal

La Paz, 8 de enero. - Tras la solicitud del presidente Evo Morales a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) la derogación de los artículos 205 y 137 del nuevo Código del Sistema Penal el activista en temas jurídicos Javier Machaca perteneciente al equipo tecnológico multidisciplinario Mundo Virtual informa sobre los artículos 137, 205, 293 y 294 del nuevo sistema del código penal.

Se debe recordar que las medidas de presión llevan más de 40 días y en las últimas horas por la convulsión generada se sugirió, que el Legislativo derogue dos artículos y haga análisis de otros dos que son cuestionados por la sociedad.

“Según el artículo 137 del nuevo sistema penal establece tres tipos de sanciones a los conductores de vehículos, la primera de tipo penal, con reclusión, la segunda, reparación económica del daño y la tercera la inhabilitación de su licencia de conducir de acuerdo del artículo 39 del mismo sistema penal”, explicó Machaca.

“El articulo 205 al respecto del daño a la salud afecta a toda persona que ejerza la profesión u oficio o actividad en el área de salud con una sanción de reclusión de dos a cuatro años, la reparación económica y la inhabilitación de su profesión u oficio de acuerdo al artículo 39 del mismo sistema, siendo que nuestro sistema de salud es el más deficiente de Latinoamérica y los médicos no son responsables de la falta de equipamiento”, dijo el activista jurídico.

Para el jurista según el artículo 293 del mismo sistema penal acerca de la sedición condena a toda persona que se ‘oponga’ y realiza protestas contra alguna resolución, decreto o disposición legal será recluido de uno a tres años, en pocas palabras se cuarta el derecho a la protesta.

“El artículo 294 no se puede atribuir los derechos del pueblo, pues serán recluidos de dos a cuatro años de reclusión. Aquella persona que salga a reclamar algún derecho vulnerado, se prohíbe las movilizaciones sociales, las personas no podrán reivindicar los derechos humanos y sociales”, precisó el abogado.

Actualmente la Asamblea Legislativa se encuentra en receso parlamentario hasta el próximo lunes, sin embargo, se prevé derogar los artículos 137 y la 205 del Código Penal hasta el martes que viene.

Mensaje

Para el jurista Machaca una ley abroga otra ley, mientras el congreso no sesione solamente son palabras, desmenuzando el sistema penal afecta no solo a los médicos, sino a diferentes sectores, gremiales, en sus artículos 174 y 175, también a los comunicadores sociales en su artículo 309 que deja sin efecto la ley de imprenta y demás sectores de la población. En tal sentido se exige la abrogación total de este nuevo código del sistema penal.

Texto, fotos y vídeo : MVR





jueves, 14 de diciembre de 2017

Lecturas recomendadas para futuros abogados


¿Qué texto puede leer aquella persona que está decidida o por decidirse a estudiar leyes y quiere leer algo “jurídico” o relacionado con el derecho?. Me lo preguntaron muchas personas en el mail.

Para ahorrar tiempo, en lugar de contestar individualmente, le doy formato de entrada.

Aclaremos. Soy de recomendar lecturas no por tener autoridad bibliográfica o porque haya leído mucho (todo lo contrario) , sino porque me gusta cuando alguien recomienda un texto al que tuvo oportunidad de acceder —por la razón que sea— y quiere compartir la experiencia. Si me gusta que alguien me recomiende un texto, me es difícil no tener semejante actitud para con el público indefinido que por desgracia o fortuna accede a esta bitácora.

Dos cositas.

La respuesta tiene dos aristas. Una parte general y otra especial. Es decir, primero aclaramos una cosita, y luego recomendamos dos lecturas para los curiosos.

I - En términos generales, quien está pensando en estudiar derecho y quiere ir asomando el cogote a algunas lecturas “jurídicas” tiene que distinguir, a grandes rasgos, dos tipos de textos con los que se va a encontrar en la universidad. Negrita en “a grandes rasgos”.

Por un lado existen textos que podríamos llamar “normativos” o “legales” en sentido estricto, y que son obras que se dedican a explicar alguna parte del sistema normativo vigente en algún país (lo que la gente llama “las leyes”).

Por ejemplo, un libro de “Contratos” que explica los contratos que están regulados en el Código Civil. Un libro de “Derecho penal parte especial” que nos explica con detalle cuáles son los delitos, cómo se estructuran y cuáles son los debates que los circundan. Un libro de “Derechos Reales” nos explica cómo el hombre se relaciona con las cosas: aprendemos sobre la hipoteca, el dominio, el condominio, y así con muchas otras ramas.

Esto muchas veces —no siempre en forma precisa— se lo llama “doctrina” y desde la teoría general del derecho se le llama “dogmática jurídica”; es decir, autores que saben mucho de una rama del derecho y escriben libros sobre eso analizando los institutos legales (un contrato, un delito, etc.) y sus problemáticas, comentando la legislación vigente y criticándola, proponiendo modificaciones y soluciones para los conflictos más usuales. Con su labor perfeccionan las normas, su aplicación y ayudan a los jueces a solucionar casos "difíciles" donde las leyes no dan soluciones tan claras.

Ejemplos:

Éste es típico libro de contratos. Éste es un típico libro de derecho laboral. Éste es un clásico del derecho penal, parte general. Etcétera.

*

Pero existen otro tipo de textos.

Estos otros textos no son “legales” en sentido estricto dado que no se dedican a analizar una parte del ordenamiento jurídico como para ver cómo funciona o cuáles son sus problemáticas. Lo que hacen es analizar al derecho como fenómeno, ya sea social, lógico, humano, político, argumentativo, etcétera (dependiendo, claro está, del enfoque del autor que tomemos).

Me animo a imaginar que en la carrera de periodismo habrá materias técnicas que enseñan a escribir una crónica, a diagramar un periódico o revista o hacer un reportaje interesante, en tanto hay otros cursos de la carrera que se dedican a analizar el periodismo como disciplina: por qué existe el periodismo, su importancia, sus límites éticos, las repercusiones de su labor, entre otros temas. Lo mismo podría pensarse en medicina y en tantas otras carreras más. En este sentido, el derecho no es la excepción.

Este tipo de textos “no estrictamente legales” ya no nos hablarán sobre el homicidio, los contratos, las sociedades anónimas o las formas de iniciarle juicio a otra persona, sino que reflexionarán sobre el hecho de que exista algo llamado “derecho”, sobre qué es eso a lo que llamamos “derecho”, qué lo define y qué lo diferencia de otros órdenes normativos (como podría ser el moral); reflexionará sobre qué es la moral y cómo esta se relaciona —si es que existe tal relación— con el derecho; cómo el derecho se relaciona con la política, con el poder, con la justicia. Reflexionará sobre cómo se toman decisiones judiciales, qué herramientas existen para analizar las sentencias; o bien reflexionará sobre si el derecho puede ser concebido como un sistema lógico deductivo o no; o cómo analizar la validez de una norma jurídica y un muy enorme etcétera.

Nada de esto es expuesto por los autores en forma definitiva. Demás decir que todas estas preguntas y problemáticas merecen —merecieron y merecerán— una pluralidad de respuestas conforme los distintos autores que leamos. Han surgido escuelas, corrientes, posturas y disputas de todo tipo. Por caso, bibliotecas enteras se han escrito para responder a la simple pregunta «¿Qué es el derecho?».

Muchas de estas obras suelen ser incluidas en lo que se suele llamar “Teoría General del Derecho” y verse en materias de la carrera también con ese nombre o títulos del estilo de “Introducción al derecho” (que a su vez, trata temáticas también englobables en la llamada filosofía del derecho). Lo importante es que el lector entienda que esta segunda categoría de textos no sólo son los que va a encontrar en los primeros cursos de la carrera sino que además son accesibles incluso antes de iniciarla, que es lo que nos interesa. Aun cuando no entienda del todo su contenido o le deje más dudas que certezas (lo cual es bueno también).

Y por si el lector no se ha dado cuenta, existe un beneficio más. Mientras que las obras “estrictamente legales” hacen una obligada referencia a la normativa vigente en un país (un libro de contratos de un autor argentino habla del derecho argentino, como es esperable), los textos de la segunda categoría son ajenos a las fronteras políticas. Para debatir sobre qué es el derecho puedo ser español, argentino, peruano o francés que tranquilamente sé que estoy hablando de un fenómeno común, cuyas diferencias normativas no son óbice para la reflexión. De hecho, más abajo voy a recomendar un autor argentino y uno español.

Los únicos límites en este tipo de lecturas serán el idioma y —en más o en menos— el “tipo” de sistema normativo vigente en el país del autor.

Aclaración muy breve: hay que aclarar que, a grandes rasgos (de nuevo, en negrita) existen dos sistemas o tradiciones normativas: el sistema continental europeo (de influencia romana y germana, cuya principal fuente de derecho es la ley y fueron afectados por procesos de intensa codificación) y el sistema de derecho común anglosajón (llamado common law), en el cual la jurisprudencia (los precedentes judiciales emergentes de casos pasados) tiene una importancia mucho mayor. Explicar esta diferencia excede la idea de la entrada.

Conclusión:

Mi consejo es que si alguien está pensando en estudiar derecho (o ya está decidido pero lo hará en un futuro cercano) lo conveniente es dejar de lado los textos estrictamente legales (por caso, un libro sobre hipotecas) y tomar alguna lectura relacionada con cuestiones tratadas por la teoría general del derecho. Le resultará, con suerte, más interesante, menos tedioso para leer, y no se verá necesitado constantemente de un aparato teórico previo.


II - Y bueno, pero ¿qué puedo leer?

De lo que tengo en la biblioteca, me animo a recomendar dos obras. Pero suplico que si alguien pasa por esta entrada y tiene alguna lectura para recomendar, que lo haga.


La primera: "Introducción al análisis del derecho", Carlos S. Nino

De este libro ya hablamos en una de las primeras entradas del blog. Nino es un autor argentino, fallecido lamentablemente de muy joven y fue una de las mentes más brillantes de la filosofía del derecho argentina. Su obra tiene una magnitud y una importancia que no me atrevo a relatar, por lo que invito al lector a googlear sus méritos.

Este libro es un clásico en toda materia introductoria del derecho; de lectura y compra obligada para todo estudiante.

“El derecho, como el aire, está en todas partes”, dice Nino en las primeras nueve palabras de esta obra. Analiza el concepto del derecho, el debate entre iusnaturalismo y iuspositivismo jurídico, la concepción realista el derecho; describe el concepto de norma jurídica, las miradas de Von Wright, de Kelsen, de Hart, de Ross. Comenta los rasgos distintivos de los sistemas jurídicos, los conceptos de validez y pertenencia, los procedimientos de creación normativa. Dentro de los llamados “conceptos básicos del derecho” analiza la persona jurídica, la capacidad, la competencia, la idea de “derecho subjetivo” de “deber jurídico”, de responsabilidad, de delito, etcétera. Habla de la interpretación de las normas, de la existencia (o no) de una “ciencia del derecho” y finalmente un tema sobre el que luego ha profundizado mucho, que es la valoración moral del derecho, en la cual analiza cuestiones éticas y metaéticas.

Todo escrito en lenguaje llano, sencillo de seguir, lo que no significa que los temas sean sencillos o llanos. Brinda ejemplos de manera contínua, y deja en evidencia una capacidad didáctica muy por encima de otros autores. Además, cierra cada capítulo con un set de preguntas y ejercicios para responder con el contenido estudiado que seguramente van a terminar haciendo en clase cuando ingresen a la universidad.

En fin, este es sin duda, mi recomendado.

La segunda: "El sentido del Derecho", de Manuel Atienza.

Manuel Atienza es un autor español, profesor de la Universidad de Alicante y actual director de la siempre consultada revista Doxa. Por suerte vivo y produciendo mucho material. Ha hecho aportes importantísimos a la filosofía del derecho, y en especial a uno de los temas más en boga actualmente, que es aquel que tiene que ver con la Teoría de la Argumentación Jurídica, respecto de la cual ha escrito obras vitales (i.e. El Derecho como argumentación, Ariel, 2006, que hemos comentado repetidas veces en el blog)

La primera edición de esta obra es del 2001, aunque es una suerte de upgrade de un “Introducción al Derecho” que escribió en los 80´s. La edita Ariel.

Lo bueno de “El sentido del Derecho” es que Atienza no escribe para filósofos del derecho sino para estudiantes y para [cito textual:] “personas ajenas al mundo profesional del derecho, pero interesadas en adquirir cierta formación jurídica de carácter básico”. Así lo anuncia en el prólogo y cae de maduro en la forma de escribir (a diferencia de otras obras bastante más densas de leer) y en la temática tratada. Viene como anillo al dedo.

Sobre el contenido, mejor citamos al propio autor en su presentación ya que nos deja bien en claro sobre qué nos vamos a encontrar:

“(...) La pregunta por el sentido del Derecho puede formularse, en mi opinión, de manera razonablemente clara, aunque eso no suponga, desde luego, sugerir que para ella exista alguna respuesta simple. Tal y como yo veo las cosas, habría básicamente dos maneras distintas —pero conectadas entre sí— de entender qué se quiere decir con lo del «sentido» del Derecho: dos sentidos de «sentido». Por un lado, la pregunta busca una explicación del Derecho en cuanto fenómeno social e histórico; para ello se necesita, a su vez, contar con alguna respuesta a cuestiones muy básicas como las siguientes: por qué, y desde cuándo, existe el Derecho, en qué medida consiste en normas, qué relación guarda con la moral y con el poder, para qué sirve, qué funciones sociales cumple, cómo debería ser, qué objetivos y valores deben —y pueden— alcanzarse con él, cómo puede conocerse y de qué manera ha de construirse una ciencia jurídica, hasta qué punto consiste en una actividad argumentativa, cómo ha de entenderse su aplicación e interpretación e interpretación. Por otro lado, cabe también preguntarse si el Derecho (o cierto tipo de Derecho) integra una práctica social valiosa, constituye un tipo de realidad que quizás sólo puede llegar a entenderse plenamente si se asume un determinado punto de vista y una realidad que no está ahí simplemente para ser conocida, criticada o utilizada estratétigamente sino para ser mejorada por los sujetos que forman parte de la misma (...)”

En esta obra hay cuestiones que no están presentes en el de Nino, y viceversa. El de Nino es, probablemente, más coincidente con lo que el futuro alumno se encontrará en el plan de estudios de las materias del ingreso, en tanto el libro de Atienza trata otras cuestiones también interesantes, como el capítulo de «Derecho y Poder» y el de «Derecho, justicia y Derechos humanos» (cuestiones en las que Nino se explayó en otras obras algo más complejas de leer).

Resumiendo. Consejo final a quienes preguntaron o tengan la duda: alejarse de los textos normativos. Ya tendrán que pasar horas leyéndolos en los distintos cursos. Si es por curiosidad, acercarse a estos textos que comentamos —entre otros que con suerte recomienden—, que les va a ir mejor y les va a hacer pasar un mejor rato.

Fuente: http://quieroserabogado.blogspot.com/2011/02/textos-para-quienes-piensan-estudiar.html

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