lunes, 21 de enero de 2019

Clamaban de rodillas carcel para Jasmani Torrico


De rodillas, con la voz entrecortada y sin poder contener el llanto, el mecánico Juan Antonio Cuellar pidió al juez del juzgado de Colcapirhua enviar a su presunto agresor y extorsionador, Yasmani Torrico, a la cárcel.

“Fui torturado con toques eléctricos y me sumergieron en un bañador con agua para ahogarme, el ahora imputado Yasmani Torrico me golpeó”, declaró entre lágrimas la víctima en la audiencia de medidas cautelares celebrada el jueves pasado.

La crisis emocional en el que cayó el mecánico al recordar la tortura a la que fue sometido, contrastaba con la del sindicato que se hallaba en su silla de ruedas sentado casi plácidamente conversando a gusto con los policías a los que saludaba amenamente y con su sonrisa irónica de “intocable” que lo caracteriza.

Sin embargo, de nada sirvió que en la audiencia enviara papelitos escritos al juez pidiendo que lo mande al penal de Arani, según se observó en la audiencia.

VALENTÍA

La fiscalía Faridi Arnez ponderó la valentía del juez Percy Cámara del juzgado de Colcapirhua, que no se dejó influenciar y evidenció los riesgos procesales de obstaculización del proceso y amedrentamiento a la víctima mediante el grupo Leclere y Asociados, encabezado por Yasmani Torrico, y determinó mandar al imputado al penal de El Abra.

DELITOS

Cámara indicó que Torrico está imputado los delitos de secuestro, tortura, extorsión y lesiones graves contra José Antonio Cuellar por un contrato de anticrético de 20 mil dólares que el grupo Leclere y Asociados se habría negado a pagarle.

Cuellar fue capturado por desconocidos en su taller, ubicado en Tiquipaya, luego lo trasladaron al bufete de abogados en la calle Lanza, donde o golpearon y torturaron para obligarlo a firmar una supuesta devolución de los 20.000 dólares que recibió en medio de amenazas contra su vida y la de su familia.

SEGUIMIENTO

El representante del Defensor del Pueblo en Cochabamba, Nelson Cox, señaló que se hace seguimiento cercano al caso Yasmani Torrico, proceso en el que se espera que los jueces asuman un verdadero rol garantista y protector de ciudadanos que son víctimas de consorcio de jueces y abogados y piden justicia.

“Se exigirá a las autoridades judiciales transparencia, evitar chicanas y que realicen sus procesos con celeridad para impartir justicia de manera oportuna” dijo.

El comandante departamental de la Policía, Vladimir Pol, señaló que Torrico se halla en un área de aislamiento en el penal de El Abra, donde fue recluido la noche del jueves.

OTROS IMPUTADOS

Wilder Guzmán, uno de los cómplices del abogado Yasmani Torrico, fue recluido preventivamente en el penal de Arani.

Mientras Elena Sotelo se benefició con la detención domiciliaria por su implicancia en el caso de extorsión del mecánico José Antonio Cuellar.

Gente

Jasmani Torrico fue tratado como un rey en El Abra


Jasmani Torrico, conocido como el “abogado del diablo”, goza de privilegios en el penal de máxima seguridad de El Abra, donde está recluido preventivamente por la extorsión y tortura a un mecánico; además, seguiría dando órdenes a los miembros del consorcio de abogados “Leclere Asociados”, del cual él es su líder.

Torrico, conocido por defender a criminales, ingresó al recinto carcelario el pasado 16 de noviembre. Según privados de libertad, el acusado de extorsión nunca estuvo en el área de asilamiento, que es el sitio donde son ingresados todos aquellos reclusos nuevos, sino que permanece desde el día que llegó al penal y hasta la fecha en el sector de sanidad, donde cuenta con un espacio para él solo y un teléfono celular que lo usa el rato que quiere sin ninguna restricción; además, recibe visita de sus allegados y abogados de su entorno.

“A él (Jasmani Torrico) no lo revisan (los policías) cuando sale o entra de su audiencia. Él decide quién puede o no entrar a verlo y está solo en una habitación de sanidad, cuando tendría que estar con la población del penal”, relató uno de los internos, quien además afirmó que “aquí adentro hay muchos abogados, pero él es de peso y los policías son sus amigos”.

Otras dos fuentes consultadas por este medio de comunicación confirmaron este extremo.

El propio Torrico, en su audiencia de apelación a las medidas cautelares por el caso de su padrastro, desarrollada el pasado jueves, admitió que visita de forma permanente sanidad del El Abra debido a los problemas que presenta en su pierna, que según él estaría a punto de perder.

Torrico, de acuerdo con las investigaciones de los dos casos en los que está involucrado, seguiría dando órdenes a los miembros del presunto grupo delictivo que torturó y extorsionó a su padrastro y a un mecánico.

Fuentes allegadas a la investigación confirmaron que desde el interior del recinto carcelario el abogado da las líneas de las “movidas” que debe seguir el grupo que lidera.

Asimismo, luego de la denuncia del mecánico y su padrastro, más víctimas aseguraron haber sido torturadas por la banda delictiva con el mismo modus operandi que en los primeros casos, pero no se animan a denunciar por temor a represalias.

MITAD DE FIANZA

En la audiencia del jueves, Torrico, junto a su equipo jurídico, pidió una rebaja de la fianza que le impuso el juez cautelar. Esta solicitud fue atendida por la Sala Penal Segunda que le bajó de 200 mil a 100 mil bolivianos, pero mantuvo la detención domiciliaria. Sin embargo, por el caso del mecánico, el cuestionado abogado seguirá recluido en El Abra.

La fiscal del caso, Faridi Arnez, en esa misma audiencia alegó que el bufete de Torrico no factura y no tiene un NIT; además, trabajan personas que no son abogados. Estos alegatos fueron rechazados por el Presidente de la Sala Penal Segunda, quien justificó que Torrico tiene un título profesional y el emitir o no factura es un tema que debe ventilarse en otra instancia.

Torrico aseguró que ejerce como abogado hace 16 años, pidió no cuestionar su profesión y tampoco a su equipo, aunque reconoció que uno de sus colegas no sería abogado porque habría sido engañado con un trámite de título falso.

La historia de Jasmani

El padrastro de Jasmani Torrico, J.T.L. relató que llegó a la vida del abogado cuando este apenas tenía tres años de edad.

J.T.L. se casó con la madre de Jasmani y le dio a su hijo el apellido.

“Yo lo hice estudiar, él es mi hijo, nunca lo vi como si no lo fuera, pero hemos llegado a este punto”, describió.

Según el padrastro, Jasmani fue una persona tranquila, pero a la edad de 14 años es cuando se dio cuenta de que tenía el poder de convencimiento con sus compañeros, los convocaba y les decía qué hacer.

Ya de mayor, refiere, como todo padre quería lo mejor para él y por ello le pagué sus estudios de Derecho hasta culminar la carrera.

“Cuando salió profesional y comenzó a defender a gente criminal es cuando me di cuenta que se había vuelto otro, solo le interesaba ganar los casos y luego vino su accidente y eso lo volvió malo”, agregó.

J.T.L. se volvió a casar, lo cual, al parecer, fue uno de los motivos por los cuales Jasmani comenzó a crearle rencor.

En palabras del mismo abogado, cuando su madre agonizaba su padrastro se había conocido con su actual esposa y, según Torrico, ya estaba en “luna de miel” cuando su progenitora estaba moribunda.

“Eso nunca le voy a perdonar, nunca. Mientras mi madre seguía viva, él ya tenía a otra mujer (...) yo soy hijo y eso me dolió más que nada, por eso le guardo rencor, no podía hacerle eso a mi madre”, dijo entre lágrimas a GENTE.

De acuerdo con el relato del padrastro, Jasmani lo buscó en su propia casa el 4 de febrero de 2017 junto a otras 15 personas, a quienes los identificó como abogados, policías y fiscales; incluso –agrega– habían uniformados de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) que le apuntaron con un arma de fuego en la cabeza, mientras le electrocutaban para que firme unos papeles que desconoce su contenido. Asimismo, habrían amenazado a su esposa con violarla.

Caso mecánico

Jasmani Torrico está imputado por los delitos de secuestro, tortura, extorsión y lesiones graves contra José Antonio Cuellar por un contrato de anticrético de 20 mil dólares que el grupo Leclere y Asociados se habría negado a pagarle a la víctima.

Cuellar fue capturado por desconocidos en su taller, ubicado en Tiquipaya, luego lo trasladaron al bufete de abogados en la calle Lanza, donde lo golpearon y torturaron para obligarle a firmar una supuesta devolución de los 20.000 dólares en medio de amenazas contra su vida y la de su familia. Por este caso, Torrico fue recluido en la cárcel de El Abra con detención preventiva.

Gente

jueves, 17 de enero de 2019

Abogado torturador fue trasladado al penal de Chonchocoro


La Paz, 17 ene.- Como estaba anunciado, el polémico abogado, Jhasmani T. L., que torturó a varias personas, fue trasladado la noche de este jueves del penal de El Abra, en Cochabamba, a la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro, en el altiplano paceño.

El procesado fue llevado a su nuevo destino en un avión de la empresa estatal Boliviana de Aviación (BoA) en medio de una gran expectativa y despliegue de los medios de comunicación.

Se ordenó el traslado del abogado después de que se descubrió que gozaba de privilegios en la cárcel cochabambina. “Sabemos que este señor, por la información que se tiene, desde el penal de El Abra todavía seguía gozando de comodidades y de diferentes mecanismos para seguir interviniendo o amedrentando a algunos operadores de justicia”, dijo inicialmente el viceministro de Transparencia, Diego Jiménez.

ANF

lunes, 14 de enero de 2019

Delitos informáticos en el ojo de abogados

Rime Choquehuanca, explica durante un seminario los delitos informáticos

La Paz, 14 ene.- Venta de drogas, pornografía infantil, estafas piramidales, inducción al suicidio, secuestro de información, hurto a cuentas bancarias y tarjetas de crédito, extorsiones sexuales, suplantación de personas y hasta hechos de corrupción cuyo rastro intenta borrarse a través del ciberespacio.

Esos son algunos de los delitos que se están cometiendo vía internet en el país y su aumento constante ha convertido esa plataforma en un nuevo frente de batalla contra el crimen organizado.

VULNERABILIDAD

Más allá de la falta de normativa, la vulnerabilidad responde a dos factores: falta de “testeo” (control) de seguridad por parte de los programadores de algunas empresas y la instalación de software no autorizado por parte de los usuarios, desde allí surgen los delitos informáticos.

Rime Choquehuanca, exfiscal anticorrupción, especialista en materia penal, criminología y derecho constitucional afirma que “en Bolivia existe una carencia de normas jurídicas que regulen los delitos informáticos, así que se puede vulnerar todo.

SIN CONTROL NI PENA

En otros países los crimines digitales incluso están penados con cárcel, en nuestro país ni siquiera tiene una multa ligera”.

Durante un seminario el jurista explicó “que una mujer de treinta años de Medellín fue hackeada su cuenta de Facebook y su número de WhatsApp. Pese a que ella cambió todas sus cuentas, ya habían sido publicados en una página de internet foto suyas, números de contacto y datos como la ubicación de su casa.

MÁS DENUNCIAS

Otra víctima denunció que ingresaron ilegalmente a sus redes sociales y le borraron sus fotos: en lugar de ellas pusieron fotos pornográficas”.

El jurista recomienda para evitar ser víctima de los delitos informáticos, proteger los dispositivos conectados a internet (wifi gratuito), eliminar siempre los archivos o correos sospechosos, evitar hacer clic en vínculos o archivos desconocidos, guardar con frecuencia una copia de seguridad de sus archivos (backup), revisar periódicamente sus movimientos de tarjetas de crédito, y cuando compre por internet verifique que el portal cuente con protocolos de seguridad.

COORDINAR

Choquehuanca, pretende trabajar juntamente con la policía y atrapar delincuentes que cometan fraudes informáticos, anhela registrar el primer libro de “ciberpatrullaje” enfocado al tráfico de prostitución infantil que utiliza la red internet para promover los delitos informáticos siempre teniendo como estructura la investigación criminal.

FELCC

El pasado año, la Fuerza Especial de Lucha Contra el CRimen (FELCC) La Paz, anunció del ingreso del grooming es una de las más recientes modalidades de acoso sexual a menores en Internet. Aunque es un delito en crecimiento, las víctimas no denuncian por miedo a las represalias de los depredadores y por vergüenza al qué dirán del entorno social, pero sobre todo por temor a sus padres a quienes ocultan y mienten del hecho para no ser castigados.

Los alcances de este ciberdelito que junto a la modalidad denominada sexting se extienden en el Internet dijo el coronel Johnny Aguilera, director departamental de la FELCC La Paz.

¿QUÉ ES UN DELITO INFORMÁTICO?

Un "delito informático" o "ciberdelito" es toda aquella acción antijurídica y culpable a través de vías informáticas tiene como objetivo dañar por medios electrónicos y redes de Internet.

Hay conductas criminales por vías informáticas que no pueden considerarse como delito, según la: "Teoría del delito", por lo cual se definen como abusos informáticos y parte de la criminalidad informática. La criminalidad informática consiste en la realización de un tipo de actividades que, reuniendo los requisitos que delimitan el concepto de delito, sean llevados a cabo utilizando un elemento informático.

Los delitos informáticos son aquellas actividades ilícitas que: Se cometen mediante el uso de computadoras, sistemas informáticos u otros dispositivos de comunicación (la informática es el medio o instrumento para realizar un delito). Tienen por objeto causar daños, provocar pérdidas o impedir el uso de sistemas informáticos (delitos informáticos). Los también conocidos Ciberdelitos, como lo señala especialistas, son actitudes contrarias a los intereses de las personas en que se tiene a las computadoras como instrumento o fin (concepto atípico) o las conductas atípicas, anti jurídicas y culpables en que se tiene a las computadoras como instrumento o fin (concepto típico).

EA

Código Penal de Bolivia

Nueva Constitución Política del Estado-Bolivia

Derecho Bolivia

Derecho Bolivia
Emblema de la justicia en Bolivia.